Las terapias basadas en el sistema inmunitario muestran resultados prometedores para mejorar la prevención del cáncer de piel
Por qué es importante
Si le preocupa el cáncer de piel o tiene un riesgo superior al habitual, es útil saber en qué están investigando los expertos. Shawn Demehri, MD, PhD, dermatólogo e investigador clínico en Massachusetts General Hospital y Harvard Medical School, dirige una consulta y un laboratorio centrados en prevenir el cáncer de piel antes de que aparezca. Su trabajo puede resultar especialmente relevante para quienes desarrollan múltiples cánceres de piel no melanoma o tienen condiciones genéticas que aumentan el riesgo.
A quién trata y por qué es importante
El doctor Demehri dirige una consulta especializada en cáncer de piel de alto riesgo, donde atiende a personas con varios cánceres de piel no melanoma. Entre sus pacientes se encuentran receptores de trasplantes de órganos (que suelen tomar medicamentos que reducen la respuesta inmunitaria) y personas con enfermedades genéticas poco comunes como el xeroderma pigmentoso (una enfermedad que hace que la piel sea muy sensible a la luz solar) y el síndrome de Gorlin (que puede provocar numerosos crecimientos en la piel y otros problemas). Estos pacientes necesitan un seguimiento muy estrecho porque tienen más probabilidades de desarrollar cánceres de piel que la media.
Lo que investiga su laboratorio
En lugar de centrarse solo en cirugías o cremas tópicas, el laboratorio del doctor Demehri estudia cómo utilizar el propio sistema inmunitario del cuerpo para prevenir el cáncer de piel. El equipo explora varias ideas que intentan enseñar o estimular al sistema inmunitario para que detecte y elimine las células cutáneas anormales o dañadas antes de que se conviertan en cáncer.
Agentes inmunomoduladores: activando las células inmunitarias
Una línea de investigación se centra en los llamados agentes inmunomoduladores. Se trata de tratamientos que estimulan el sistema inmunitario aumentando las señales (llamadas citocinas) que atraen células inmunitarias a la piel. La idea es que una actividad inmunitaria más fuerte o mejor dirigida podría ayudar a eliminar células tumorales, células precancerosas o células dañadas en la piel. Los investigadores están estudiando si este enfoque podría aplicarse no solo en la piel, sino también en otros órganos en el futuro.
Inmunoterapia dirigida a antígenos en el compartimento de queratinocitos
Otra área que explora el laboratorio es la inmunoterapia dirigida a antígenos. En palabras sencillas: los antígenos son fragmentos de proteínas u otros marcadores que el sistema inmunitario puede reconocer. La piel está formada principalmente por células llamadas queratinocitos. Los investigadores quieren saber si los antígenos u otros elementos naturales de la piel pueden ayudar al sistema inmunitario a identificar y eliminar queratinocitos anormales o dañados. Si funciona, podría ofrecer a los médicos una nueva forma de reducir el riesgo de cáncer en personas especialmente propensas a desarrollar tumores cutáneos.
El viroma cutáneo: los virus que habitan en su piel
El equipo del doctor Demehri también se interesa por el viroma humano, es decir, la comunidad de virus que normalmente viven en nuestra piel sin causar problemas. Algunos de estos virus “comensales” podrían influir en el comportamiento del sistema inmunitario. Los investigadores estudian si estos virus inofensivos podrían ayudar al sistema inmunitario a detectar y combatir los primeros cambios cancerosos en la piel. Esto forma parte de un esfuerzo más amplio para comprender la biología inmunitaria del desarrollo temprano del cáncer y encontrar formas de usar ese conocimiento para prevenirlo.
Qué podría significar esto para las personas con mayor riesgo
Todos estos proyectos buscan ampliar las opciones para prevenir el cáncer de piel, especialmente en personas con alto riesgo. Actualmente, estos enfoques se investigan en el laboratorio y en estudios iniciales. Eso significa que tienen potencial, pero aún no se consideran tratamientos estándar. Si en futuras investigaciones se demuestra que son seguros y efectivos, podrían ofrecer nuevas herramientas para reducir la aparición de nuevos cánceres de piel en pacientes vulnerables.
Si está controlando un lunar, una mancha o una lesión visible con el tiempo, un paso sencillo que puede dar es fotografiar la zona con regularidad. Las fotos claras facilitan que usted y su médico detecten cambios y preparen una visita al dermatólogo si es necesario.
Cuándo debe consultar a un médico
Hable con su dermatólogo o médico de cabecera si observa un lunar o lesión que cambia, una mancha que sangra o duele, una zona que crece rápidamente o cualquier signo de infección. Si tiene antecedentes de varios cánceres de piel, una enfermedad genética que afecta a su piel o está bajo inmunosupresión prolongada tras un trasplante de órgano, mantenga revisiones cutáneas periódicas y siga las recomendaciones de su médico para el seguimiento y la prevención.
Nota importante
Este artículo resume las líneas de investigación descritas por Shawn Demehri, MD, PhD, y está pensado para explicar su trabajo con un lenguaje sencillo. No constituye consejo médico. Las decisiones sobre tratamientos deben hablarse siempre con su médico o dermatólogo.
Fuentes
- Entrevista y declaraciones de Shawn Demehri, MD, PhD, Massachusetts General Hospital y Harvard Medical School.