Amy S. Paller, MD, sobre recibir el premio Alvin H. Jacobs y los avances en el cuidado de la piel pediátrica
Por qué este premio es importante — y por qué el cuidado de la piel infantil necesita más atención
Amy Paller, MS, MD, una referente en dermatología pediátrica desde hace muchos años, fue galardonada este año con el Premio Alvin H. Jacobs. Este reconocimiento lo otorga la Sección de Dermatología de la Academia Americana de Pediatría (AAP) y destaca las contribuciones más relevantes en el cuidado de las enfermedades de la piel en niños.
Su reconocimiento en la reunión anual de la Sociedad de Dermatología Pediátrica no solo celebró una carrera destacada. En una conversación durante el encuentro, Paller habló sobre la mentora que la inspiró a seguir este camino, las personas a las que ha formado y los retos que aún enfrenta esta especialidad, desde la escasez de dermatólogos pediátricos hasta la falta de financiación para la investigación y la necesidad de más tratamientos para enfermedades cutáneas genéticas e inflamatorias poco comunes en la infancia.
Cómo un mentor cambió su rumbo
Paller explica que el premio tuvo un significado muy personal porque honra a la doctora que la animó a elegir la dermatología pediátrica. Cuando estudiaba Medicina en Stanford, quería trabajar con trastornos genéticos y tenía pensado especializarse en pediatría. Sin embargo, una rotación en dermatología le abrió los ojos: muchas enfermedades genéticas se manifiestan primero en la piel. Esa conexión hizo que la especialidad encajara para ella.
En aquel entonces, la dermatología pediátrica era un campo pequeño. Paller recuerda haber conocido a colegas en el Given Center de Aspen, Colorado, en una sala para unas 150 personas. Hoy la especialidad es mucho más grande, pero esa experiencia inicial marcó su trayectoria. Su mentora también le facilitó formación adicional con Nancy B. Esterly en Chicago, quien se convirtió en su modelo a seguir a largo plazo.
Paller también participó en la creación de la sección de dermatología de la AAP a mediados de los años 80. Ayudó a fundar el grupo y ejerció como Secretaria de Tesorería. Por eso, recibir este reconocimiento conecta tanto con la mentora que la guió como con una organización que ella ayudó a construir.
De qué se siente más orgullosa
Para Paller, lo más valioso de su trabajo son las personas a las que ha formado. Muchos de los líderes actuales en dermatología pediátrica fueron en su día sus alumnos o colegas. Enseñar le resulta muy gratificante, no solo porque beneficia a los pacientes, sino porque crea vínculos profesionales duraderos y contribuye al crecimiento del campo.
Las mayores carencias en dermatología pediátrica
Paller señala que la especialidad sigue teniendo importantes necesidades sin cubrir. El principal problema, explica, es que faltan dermatólogos pediátricos. Esto provoca largas esperas para recibir atención y plazas de formación sin cubrir, a pesar de que la dermatología pediátrica es una especialidad muy satisfactoria para los médicos.
La investigación es otro ámbito que requiere más atención. La Pediatric Dermatology Research Alliance (PeDRA), fundada en 2012, ha impulsado la colaboración en estudios. Sin embargo, Paller desearía que aumentaran aún más los estudios centrados en la infancia para que los tratamientos respondan mejor a sus necesidades.
En qué está trabajando ahora
Una de las prioridades actuales de Paller es intentar conseguir financiación federal para la investigación en dermatología pediátrica. Su equipo ha presentado una solicitud a la Red de Investigación Clínica en Enfermedades Raras del National Institutes of Health (NIH) para estudiar trastornos genéticos de la piel que afectan la formación y renovación de la capa externa. Entre ellos están las ictiosis (un grupo de enfermedades que causan piel muy seca y escamosa) y la queratodermia palmoplantar (engrosamiento de la piel en las palmas de las manos y plantas de los pies).
Las decisiones sobre la financiación aún están pendientes y los fondos públicos para investigación son limitados, por lo que mantiene un optimismo prudente. Si se aprueba, Paller planea dedicar más tiempo a liderar este proyecto. También participa en trabajos para reutilizar medicamentos ya existentes y encontrar nuevos tratamientos para enfermedades inflamatorias y genéticas poco frecuentes en niños. Reutilizar medicamentos significa estudiar fármacos aprobados para una enfermedad para ver si pueden ser útiles en otra.
Cuándo acudir a un dermatólogo pediátrico
Si su hijo tiene una erupción persistente, piel muy seca, marcas de nacimiento inusuales, cambios en un lunar o problemas de piel que afectan al sueño, la alimentación o las actividades diarias, es recomendable consultar al pediatra para valorar una derivación a un dermatólogo pediátrico. También debe buscar atención rápida si una lesión sangra, parece infectada, crece rápido o causa dolor.
Vigilar los cambios visibles
Para problemas de piel que evolucionan con el tiempo, tomar fotos sencillas o apuntar observaciones puede ayudarle a usted y al médico a seguir la evolución y detectar novedades. Fotografías claras, tomadas con luz constante cada pocas semanas, son muy útiles en las consultas.
Pequeña advertencia
Este artículo resume una entrevista con Amy Paller en la reunión de la Sociedad de Dermatología Pediátrica y tiene un propósito informativo. No constituye consejo médico. Las decisiones sobre tratamientos deben tomarse siempre con el médico de su hijo o un dermatólogo pediátrico.
Fuentes
- Entrevista con Amy Paller, MS, MD — Dermatology Times, en la reunión anual de la Sociedad de Dermatología Pediátrica (Minneapolis, 22-25 de julio). (Transcripción editada para mayor claridad.)
- Pediatric Dermatology Research Alliance (PeDRA), fundada en 2012 — mencionada en la entrevista.
- Red de Investigación Clínica en Enfermedades Raras del National Institutes of Health (NIH) — mencionada en la entrevista.