El liquen nitidus es una enfermedad dermatológica crónica, poco frecuente y no infecciosa que se manifiesta con numerosas pápulas pequeñas y brillantes en la piel. La enfermedad suele ser asintomática, de naturaleza benigna y, por lo general, autolimitada. Aunque su patogénesis sigue sin conocerse bien, el liquen nitidus se clasifica entre las dermatosis papulares inflamatorias y, a menudo, solo requiere observación.
La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad y sexo, pero es más frecuente en niños y adultos jóvenes, especialmente en niños de 3 a 10 años. En la mayoría de los casos, no se necesita ningún tratamiento específico, aunque se puede considerar la terapia tópica o sistémica en casos de lesiones extensas o molestias sintomáticas como picor.
Las causas precisas del liquen nitidus aún se desconocen. Varias teorías sugieren que puede tratarse de una reacción cutánea inmunomediada o autoinmune desencadenada por factores ambientales, infecciosos o internos. En algunos casos, puede estar asociado a otras enfermedades inflamatorias de la piel, como la dermatitis atópica, la psoriasis o el vitíligo.
El liquen nitidus también se ha descrito como una posible reacción infecciosa-alérgica, ya que algunos pacientes muestran mejorías con el tratamiento antibiótico o tienen antecedentes de infección bacteriana focal. También se está considerando una posible predisposición genética o asociación con la sensibilidad alérgica debido a los solapamientos con antecedentes atópicos.
El síntoma principal del liquen nitidus es la aparición de pequeñas pápulas de color carne o ligeramente rosadas, generalmente de 1 a 3 mm de diámetro. Estas pápulas tienen una superficie brillante y lisa y una parte superior aplanada. Pueden permanecer aisladas o agruparse formando parches más grandes de lesiones densamente agrupadas, pero no se fusionan en placas como en otras dermatosis.
Las lesiones aparecen con mayor frecuencia en las siguientes localizaciones:
En casos generalizados, las pápulas pueden afectar a grandes partes del tronco o las extremidades, lo que puede provocar problemas estéticos o molestias leves.
El diagnóstico del liquen nitidus es principalmente clínico y se basa en el aspecto característico de las pápulas y su patrón de distribución. En la mayoría de los casos, un dermatólogo puede confirmar el diagnóstico mediante un examen visual y el historial del paciente.
Varias dermatosis pueden parecerse al liquen nítido, por lo que el diagnóstico diferencial es esencial en casos ambiguos:
En la mayoría de los casos, el liquen nitidus se resuelve espontáneamente en varios meses y no requiere tratamiento específico. Sin embargo, si las lesiones son extensas, persistentes, estéticamente preocupantes o están asociadas con prurito, se pueden considerar las siguientes opciones de tratamiento:
El liquen nitidus se considera generalmente una enfermedad benigna y autolimitada con un pronóstico favorable. Las complicaciones graves son poco frecuentes. Sin embargo, en algunas personas, las lesiones visibles pueden causar:
El pronóstico del liquen nitidus es excelente. En la mayoría de los casos, la erupción desaparece por sí sola en un plazo de meses a un par de años. Las formas generalizadas pueden tardar más en remitir y los casos aislados pueden persistir de forma intermitente. La afección no aumenta el riesgo de malignidad ni de enfermedades sistémicas.
El liquen nitidus es una dermatosis papular crónica, poco frecuente y no contagiosa de origen desconocido. A pesar de su naturaleza benigna y su curso generalmente asintomático, puede plantear retos diagnósticos y estéticos. La mayoría de los pacientes no requieren tratamiento, pero se pueden utilizar terapias tópicas o sistémicas cuando las lesiones son sintomáticas o están muy extendidas.
La consulta oportuna con un dermatólogo garantiza un diagnóstico preciso, el seguimiento de la evolución atípica y la exclusión de enfermedades cutáneas más graves que pueden parecerse al liquen nitidus.