Verruga plana (CIE-10: B07) ⚠️

Verruga plana (verruga plana, verruga plana): lesión cutánea viral de evolución benigna

Descripción general

Las verrugas planas, también conocidas como verrugas planas o verruca plana, son tumores epiteliales benignos de origen viral causados por el virus del papiloma humano (VPH). Estas lesiones se observan con mayor frecuencia en niños, adolescentes y adultos jóvenes, y se caracterizan por su pequeño tamaño, superficie aplanada, multiplicidad y capacidad de resolverse espontáneamente en algunos casos, especialmente en personas más jóvenes.

A pesar de considerarse inofensivas, las verrugas planas pueden causar un importante disconfort estético debido a su ubicación, que a menudo incluye zonas expuestas de la piel como la cara y las manos. Además, las verrugas pueden ser resistentes al tratamiento y aumentar en número, lo que puede requerir intervención médica.

Factores predisponentes y transmisión

El agente causante de las verrugas planas es el VPH, normalmente de bajo riesgo oncogénico (por ejemplo, los tipos 3, 10 y 28). Sin embargo, aunque el VPH infecta a una gran parte de la población, no todas las personas desarrollan lesiones visibles. Esto sugiere que la manifestación de las verrugas depende de la susceptibilidad individual y del estado inmunitario.

Entre los factores que aumentan el riesgo de desarrollar verrugas planas se incluyen:

  • Inmunosupresión: Incluye la infección por VIH, el tratamiento contra el cáncer o las enfermedades autoinmunes.
  • Trastornos endocrinos y metabólicos: Diabetes mellitus, obesidad o deficiencias nutricionales crónicas.
  • Embarazo: Los cambios hormonales e inmunitarios pueden favorecer el crecimiento de las verrugas.
  • Infecciones crónicas y estrés: Debilitan el sistema inmunitario y favorecen la activación del VPH.
  • Traumatismos cutáneos: Las microlesiones o el rascado facilitan la entrada del virus (autoinoculación).
  • Mala higiene y contacto cercano: Compartir utensilios de higiene, contacto directo con la piel o superficies contaminadas;
  • Población pediátrica: Debido a las altas tasas de interacción física cercana y a la piel más fina.

La transmisión se produce a través del contacto directo con la piel infectada u objetos contaminados, y el virus puede propagarse a zonas adyacentes a través de la autoinoculación.

Diagnóstico de las verrugas planas

El diagnóstico de las verrugas planas es principalmente clínico y se basa en la inspección visual de la piel. Estas lesiones tienen un aspecto característico, lo que permite a los dermatólogos experimentados realizar un diagnóstico durante una exploración física.

En casos complejos o atípicos se pueden utilizar herramientas adicionales:

  • Dermatoscopia: ayuda a visualizar los patrones vasculares y de queratinización sutiles típicos de las verrugas planas.
  • Tipificación del VPH: puede realizarse para identificar cepas específicas, especialmente en casos recurrentes o resistentes al tratamiento.
  • Biopsia cutánea: Se realiza cuando se sospecha malignidad o cuando la lesión no responde al tratamiento estándar. El examen histológico revela acantosis, hiperqueratosis y coilocitosis.

Síntomas y características clínicas

Las verrugas planas se presentan como lesiones pequeñas y ligeramente elevadas con una superficie lisa y aplanada. A menudo aparecen en grupos o en patrones lineales debido al fenómeno de Koebner (aparición de nuevas lesiones tras un traumatismo). Su color varía desde el color de la piel hasta el marrón pálido o grisáceo, dependiendo del grado de queratinización y de la exposición al sol.

Las características clínicas principales incluyen:

  • Tamaño: Normalmente de 2 a 5 mm de diámetro y de 1 a 2 mm de altura.
  • Textura: Suave, lisa y ligeramente aterciopelada al tacto.
  • Márgenes: claramente definidos, a menudo con una sutil corola de piel elevada alrededor del borde;
  • Vello: normalmente ausente en la lesión;
  • Localización: se observa con frecuencia en la cara, frente, mejillas, barbilla, dorso de las manos, antebrazos y espinillas;
  • Síntomas: Asintomáticas en la mayoría de los casos; en raras ocasiones, puede producirse un leve hormigueo o irritación al presionar.

Descripción dermatoscópica

La dermatoscopia puede ayudar a distinguir las verrugas planas de otras dermatosis papulares. En el caso de las verrugas planas, a menudo se observan las siguientes estructuras:

  • Superficie ligeramente pigmentada: con granulosidad fina y acumulación mínima de queratina.
  • Patrón de «huevos de rana» reducido: en comparación con las verrugas comunes, los puntos rojos centrales (capilares) son menos intensos o menos numerosos.
  • Puntos negros o marrones: Representan capilares trombosados, más sutiles en las verrugas planas;
  • Demarcación nítida: Puede verse un borde pálido o un anillo córneo entre la lesión y la piel sana.

Estos hallazgos dermatoscópicos son especialmente útiles para diferenciar las verrugas planas del carcinoma basocelular temprano, la queratosis seborreica y las lesiones pigmentadas.

Diagnóstico diferencial

Las verrugas planas deben diferenciarse de una variedad de lesiones cutáneas benignas y malignas que pueden imitar su apariencia. El diagnóstico preciso es especialmente importante en los casos atípicos o resistentes. El diagnóstico diferencial incluye:

  • Nevo papilomatoso: más irregular y pigmentado que las verrugas planas, a menudo de origen congénito;
  • Nevo sebáceo: placas típicamente amarillentas y cerosas que se encuentran en el cuero cabelludo o la cara durante la infancia;
  • Nevo halo: Nevo pigmentado con un área despigmentada a su alrededor, generalmente sin queratinización;
  • Dermatofibroma: Nódulos firmes y marrones que se hunden hacia dentro cuando se pellizcan;
  • Verrugas comunes (verruca vulgaris): más elevadas y queratinizadas, a menudo con superficie rugosa y puntos negros;
  • Verruga plantar: se encuentra en las plantas de los pies, es más profunda y a menudo dolorosa;
  • Molusco contagioso: lesiones en forma de cúpula con umbilicación central, más blandas al palpar;
  • Carcinoma basocelular nodular: Nódulo perlado de crecimiento lento, puede ulcerarse o sangrar;
  • Melanoma amelanótico: Lesión maligna rara y no pigmentada, requiere biopsia si se sospecha su presencia.
  • Riesgos y relevancia clínica

    Las verrugas planas se consideran oncológicamente seguras y conllevan un riesgo insignificante de malignidad. No obstante, se debe informar a los pacientes para que vigilen cualquier signo de transformación, especialmente en lesiones que cambian en:

    • Tamaño (crecimiento rápido o desproporcionado);
    • Color (oscurecimiento, pigmentación irregular);
    • Textura (ulceración o queratinización excesiva);
    • Síntomas (aparición de dolor, sangrado o inflamación).

    Otros riesgos adicionales incluyen:

    • Impacto estético: especialmente en zonas faciales o visibles;
    • Complicaciones relacionadas con traumatismos: en zonas expuestas a fricción o irritación mecánica (por ejemplo, manos, muñecas);
    • Autoinoculación: pueden formarse nuevas lesiones en la piel adyacente al rascarse o afeitarse;
    • Portador del VPH: indica una defensa inmunitaria comprometida o una mayor carga viral, especialmente en casos de lesiones extendidas.

    Tácticas: manejo clínico y seguimiento

    Si las verrugas planas son asintomáticas y no causan molestias estéticas, los dermatólogos pueden recomendar una observación dinámica con reevaluaciones periódicas, especialmente en niños y adolescentes, en quienes es frecuente la resolución espontánea.

    Sin embargo, se recomienda consultar a un dermatólogo en los siguientes casos:

    • Las lesiones se multiplican o se agrupan;
    • Hay cambios en el aspecto o la textura.
    • Las verrugas están traumatizadas o inflamadas.
    • Existe una preocupación estética o psicológica significativa.
    • El paciente está inmunodeprimido o padece trastornos cutáneos crónicos.
    • Es útil realizar un seguimiento periódico mediante documentación fotográfica y mapeo de la piel, especialmente en pacientes con múltiples lesiones o alto riesgo de recurrencia. Se recomienda realizar exámenes al menos dos veces al año, antes y después de la exposición solar en verano.

      Tratamiento de las verrugas planas

      El tratamiento tiene como objetivo eliminar las lesiones visibles, prevenir la recurrencia y evitar complicaciones. Se prefieren los métodos mínimamente invasivos, especialmente para las zonas faciales o estéticamente sensibles.

      Los métodos de tratamiento más comunes incluyen:

      • Terapia con láser: eficaz para grupos pequeños o zonas estéticamente importantes;
      • Crioterapia: aplicación de nitrógeno líquido, a menudo requiere varias sesiones;
      • Electrocoagulación o curetaje: destrucción del tejido verrugoso bajo anestesia local;
      • Eliminación por radiofrecuencia: técnica precisa y menos traumática, ideal para lesiones múltiples;
      • Agentes tópicos: Ácido salicílico, retinoides, imiquimod u otras formulaciones antivirales/queratolíticas (utilizadas bajo supervisión médica);
      • Escisión quirúrgica: Reservada para lesiones atípicas o casos con incertidumbre diagnóstica, seguida de un examen histopatológico.

      Se desaconseja la autoextirpación debido al riesgo de sangrado, infección, cicatrices y diseminación viral. Todos los procedimientos deben ser realizados en condiciones estériles por profesionales cualificados.

      Prevención de las verrugas planas

      La prevención de las verrugas planas se basa en minimizar la exposición al VPH, mantener la piel sana y reforzar la función inmunitaria.

      • Buena higiene: Evite compartir artículos de higiene personal (por ejemplo, maquinillas de afeitar, toallas).
      • Salud inmunológica: Asegúrese de dormir lo suficiente, llevar una dieta equilibrada, controlar el estrés y realizar actividad física.
      • Protección de la piel: Evite las lesiones cutáneas leves y trate rápidamente las afecciones cutáneas existentes.
      • Protección contra los rayos UV: Use protector solar en la piel expuesta y evite la exposición excesiva al sol o las camas solares.
      • Limite el contacto con las verrugas: No se rasque, afeite ni manipule las lesiones.
      • Revisiones cutáneas periódicas: Especialmente en personas de alto riesgo, incluidas aquellas con inmunodeficiencia o lesiones cutáneas virales frecuentes.
      • Vacunación contra el VPH: Aunque está diseñada para cepas oncogénicas de alto riesgo, puede ofrecer protección parcial o reducir la transmisión en determinados casos.

      Con una identificación precoz, un tratamiento adecuado y educación, la mayoría de las verrugas planas pueden tratarse con éxito, lo que evita problemas estéticos y reduce la propagación del VPH entre la población.