El liquen lineal, también conocido como dermatosis liquenoide lineal adquirida, liquen de Blaschko o erupción inflamatoria de Blaschko, es un trastorno cutáneo inflamatorio poco frecuente y benigno que se caracteriza por la aparición de pápulas pequeñas y planas que siguen las líneas embrionarias de Blaschko.
Esta afección suele ser autolimitada y, a menudo, no requiere tratamiento específico.
El liquen lineal se desarrolla con mayor frecuencia en niños de entre 5 y 15 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. En la primera infancia (menores de 3 años), la enfermedad tiende a afectar ligeramente más a los niños, aunque este predominio por sexo no es constante en niños mayores y adultos.
La causa exacta del liquen lineal sigue sin estar clara. Por lo general, se clasifica como una dermatosis idiopática, aunque se consideran posibles desencadenantes varios factores internos y ambientales. Su patrón de distribución a lo largo de las líneas de Blaschko sugiere un origen embriológico y una posible implicación del mosaicismo cutáneo o de fenómenos autoinmunitarios.
La hipótesis inmunitaria sugiere una reacción autoinmune localizada en individuos genéticamente predispuestos, que podría iniciarse durante el desarrollo embrionario.
El signo característico del liquen lineal es la aparición de pápulas pequeñas, de color carne a rosa rojizo con una superficie plana y escamosa.
Estas lesiones suelen aparecer de forma lineal y siguen las líneas de Blaschko.
La erupción suele ser asintomática, pero puede ir acompañada de molestias o defectos estéticos visibles en casos extensos. La duración de la enfermedad oscila entre 3 y 12 meses, y es frecuente la remisión espontánea. Puede quedar una raya lineal hiperpigmentada postinflamatoria residual, que desaparece en 3-4 años en la mayoría de los pacientes.
El diagnóstico se basa generalmente en la evaluación clínica y los antecedentes del paciente. El patrón lineal distintivo y la distribución típica suelen sugerir el diagnóstico.
El liquen lineal suele ser una afección que se resuelve por sí sola. En la mayoría de los casos no es necesario tratamiento. Sin embargo, en pacientes con picazón o molestias significativas, se puede proporcionar alivio sintomático.
El liquen lineal tiene un pronóstico favorable. En la gran mayoría de los casos, la afección se resuelve sin complicaciones en un plazo de 12 meses. La hiperpigmentación residual puede persistir durante varios años, pero tiende a desaparecer con el tiempo. En raras ocasiones, las estrías pigmentarias pueden permanecer de por vida, especialmente si el liquen fue extenso o prolongado.
Puede producirse malestar psicológico en niños o adolescentes debido a las lesiones visibles, especialmente en zonas expuestas. Sin embargo, las recaídas son extremadamente raras.
El liquen lineal es una afección cutánea inflamatoria rara, benigna y autolimitada que se presenta con un patrón lineal distintivo y afecta principalmente a niños y adolescentes. Aunque su causa no se conoce del todo, no es peligrosa ni contagiosa. El diagnóstico es clínico en la mayoría de los casos y, por lo general, no es necesario tratamiento, a menos que los síntomas interfieran en la calidad de vida. La consulta temprana con un dermatólogo garantiza la exclusión de otras dermatosis de aspecto similar y permite un cuidado personalizado de la piel si es necesario.