Urticaria alérgica (CIE-10: L50) 🚨

Urticaria alérgica

La urticaria alérgica es una afección común caracterizada por erupciones cutáneas inflamadas y con picazón que se asemejan a picaduras de insectos o quemaduras de ortiga. Es provocada por alérgenos y requiere un diagnóstico preciso y un tratamiento específico. La afección puede aparecer de forma repentina y suele desaparecer rápidamente, pero en algunos casos puede persistir o reaparecer. Es importante comprender los mecanismos subyacentes, los desencadenantes y las opciones de tratamiento disponibles para controlar esta afección de forma eficaz.

Epidemiología

La urticaria alérgica es una de las reacciones alérgicas más frecuentes. Los estudios sugieren que su prevalencia en la población general oscila entre el 10 % y el 20 %.
Los episodios agudos son más comunes en niños y adultos jóvenes, mientras que las formas crónicas de urticaria tienden a afectar a los adultos, especialmente a las mujeres. La incidencia aumenta con la edad, con una mayor tasa de aparición en personas mayores de 40 años.

Fisiopatología

La urticaria alérgica es el resultado de una respuesta inmunitaria compleja en la que intervienen varios mecanismos clave. Suele comenzar cuando un alérgeno entra en el organismo y desencadena una reacción inflamatoria en la piel:

  • Activación de los mastocitos: Al exponerse a un alérgeno, los mastocitos de la piel liberan histamina y otros mediadores inflamatorios, como prostaglandinas y leucotrienos.
  • Respuesta de la histamina: La histamina provoca la dilatación de los vasos sanguíneos y aumenta la permeabilidad de los capilares, lo que conduce a la fuga de líquido hacia los tejidos circundantes, lo que provoca hinchazón y la formación de ronchas.
  • Activación inmunitaria: En algunos casos, se producen anticuerpos IgE específicos en respuesta al alérgeno, lo que confirma la naturaleza alérgica de la reacción.

Causas de la urticaria alérgica

La urticaria alérgica está causada por la respuesta del sistema inmunitario a los alérgenos. Al entrar en contacto con estas sustancias, los mastocitos y los basófilos liberan histamina y otras sustancias químicas, lo que provoca la erupción y la hinchazón típicas.

Entre los alérgenos comunes que desencadenan la urticaria alérgica se incluyen:

  • Alimentos: Leche, huevos, frutos secos, pescado, marisco y determinadas frutas.
  • Medicamentos: En particular, antibióticos y antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
  • Picaduras de insectos: Picaduras de mosquitos, abejas y otros insectos.
  • Alérgenos de contacto: Látex, cosméticos y ciertos productos químicos.
  • Factores físicos: La exposición a temperaturas extremas (frío o calor), la luz solar y la presión también pueden desencadenar la urticaria en algunos casos.

Tipos de urticaria

La urticaria alérgica se clasifica en función de su duración:

  • Urticaria aguda: los síntomas duran menos de seis semanas y suelen desaparecer en una semana. Solo alrededor del 40 % de los casos evolucionan a urticaria crónica.
  • Urticaria crónica: Esta forma persiste durante más de seis semanas, con al menos dos episodios por semana. Puede durar meses o incluso años, y los síntomas pueden ser provocados por enfermedades autoinmunes o infecciones crónicas.

Síntomas

Los síntomas de la urticaria alérgica pueden variar de una persona a otra y dependen del alérgeno implicado. La erupción suele presentarse en forma de ampollas rojas o rosadas que pican, con bordes claros y sin descamación. Estas ampollas pueden fusionarse, desplazarse y desaparecer en cuestión de horas o días. Las lesiones suelen aparecer en el tronco, las extremidades y la cara.

Los síntomas graves pueden incluir:

  • Rápida propagación de la urticaria por todo el cuerpo, incluyendo la cara, los labios y alrededor de los ojos.
  • Hinchazón facial significativa, especialmente alrededor de los párpados y la boca.
  • Dificultad para respirar, congestión nasal y opresión en el pecho.
  • Malestar gastrointestinal, como náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea.
  • Mareos, dolor en las articulaciones y fiebre.

Complicaciones

Aunque la urticaria alérgica suele ser autolimitada, en algunos casos puede provocar complicaciones graves:

  • Angioedema (edema de Quincke): Esta afección causa inflamación profunda de la piel, las membranas mucosas y las vías respiratorias, lo que puede provocar dificultad para respirar y asfixia.
  • Anafilaxia: Reacción alérgica sistémica grave que puede causar insuficiencia respiratoria y colapso circulatorio. Se requiere atención médica de urgencia inmediata.

Diagnóstico

El diagnóstico de la urticaria alérgica es individualizado. Los médicos evaluarán los posibles alérgenos, las exposiciones recientes y cualquier afección coexistente. Se realiza un examen de la piel, seguido de pruebas adicionales si es necesario.

Los métodos de diagnóstico más comunes incluyen:

  • Prueba cutánea de alergia: El médico aplica extractos de alérgenos en la piel y pincha la superficie para observar si hay alguna reacción. Un resultado positivo aparecerá como una pequeña ampolla que pica en un plazo de 20 minutos.
  • Prueba específica de IgE en sangre: Esta prueba mide el nivel de anticuerpos IgE específicos de alérgenos en la sangre. Los niveles altos sugieren una exposición previa a un alérgeno concreto. Los resultados suelen tardar entre 2 y 3 días en procesarse.

Si se sospecha de urticaria crónica, los médicos también pueden realizar pruebas para detectar afecciones autoinmunes o inflamatorias y descartar causas subyacentes.

Tratamiento

El tratamiento de la urticaria alérgica se centra en aliviar los síntomas y prevenir los brotes. Su médico adaptará el plan de tratamiento en función de la gravedad de los síntomas y las causas subyacentes de la afección.

Los tratamientos de primera línea incluyen:

  • Antihistamínicos: Estos medicamentos bloquean la liberación de histamina, responsable de los síntomas alérgicos. Los antihistamínicos más comunes son la cetirizina, la levocetirizina y la loratadina.
  • Corticosteroides: El uso sistémico a corto plazo de corticosteroides como la metilprednisolona o la dexametasona puede utilizarse para los brotes graves con el fin de reducir la inflamación.
  • Inmunosupresores: Los medicamentos como la ciclosporina se utilizan para las formas crónicas de urticaria con el fin de suprimir las respuestas inmunitarias.
  • Biológicos: Para la urticaria crónica grave, los fármacos biológicos como el omalizumab pueden ayudar a reducir los niveles de IgE y controlar la respuesta alérgica.

Primeros auxilios en el hogar (para la urticaria aguda)

Si se produce una reacción de urticaria aguda, las siguientes medidas de primeros auxilios pueden ayudar a aliviar los síntomas:

  • Tome un antihistamínico inmediatamente.
  • Aplique un corticosteroide tópico en la piel afectada para reducir la inflamación.
  • Si los síntomas empeoran, acuda al médico sin demora.

Prevención

Para reducir la probabilidad de brotes y minimizar el impacto de la urticaria alérgica:

  • Siga una dieta hipoalergénica si se identifican alergias alimentarias.
  • Evite los alérgenos conocidos, como medicamentos, polen y productos químicos.
  • Lleve ropa holgada y transpirable y evite los tejidos que puedan irritar la piel.
  • Limite la exposición a temperaturas extremas y utilice siempre protector solar cuando esté expuesto a la luz solar directa.
  • Evite rascarse para prevenir el empeoramiento de los síntomas o posibles infecciones.
  • Mantenga hábitos de sueño saludables y controle el estrés para ayudar a mejorar la función inmunitaria en general.
  • Programe pruebas de alergia periódicas para identificar posibles desencadenantes.
  • Manténgase en estrecho contacto con su proveedor de atención médica para controlar los síntomas y ajustar el tratamiento según sea necesario.