Por qué tratar el daño oculto en la piel ayuda a prevenir el riesgo de cáncer de piel en el futuro

Por qué es importante: el cáncer de piel es más de lo que se ve a simple vista

Cuando usted y su médico detectan una mancha sospechosa en la piel, esa lesión visible es importante, pero a menudo es solo el comienzo de la historia.

El Dr. Neal Bhatia, director de dermatología clínica en Therapeutics Clinical Research en San Diego, explica que lo que se ve a simple vista es a veces solo “la punta del iceberg”. Bajo la superficie, años de daño solar pueden dejar más células dañadas que luego pueden convertirse en otras manchas precancerosas o cánceres de piel.

En pocas palabras — puntos clave

Los tumores visibles son solo una parte del daño causado por la exposición al sol.

El daño oculto bajo la piel puede provocar más problemas con el tiempo.

Los tratamientos dirigidos al campo, es decir, aquellos que actúan sobre toda la zona de piel dañada por el sol y no solo en manchas aisladas, pueden reducir el riesgo futuro y mejorar el aspecto de la piel.

Qué significa el “iceberg” del daño en la piel

Piense en una mancha roja o escamosa que haya notado. Esa pequeña mancha puede representar solo el 10 % o 20 % del problema total en esa zona, mientras que el resto está oculto bajo la superficie.

Este daño oculto o “subclínico” es causado por la exposición acumulada a los rayos ultravioleta (UV). Con el tiempo, puede dar lugar a más queratosis actínicas (manchas ásperas y escamosas que a veces pueden convertirse en cáncer) y más carcinomas basocelulares (un tipo común de cáncer de piel).

El Dr. Bhatia usa otra imagen para explicarlo: “Si ve uno, hay diez más”, como cuando se encuentran termitas — tratar solo la mancha visible ignora el resto del daño que seguirá causando problemas.

Terapia fotodinámica (TFD): tratar toda la zona

La terapia fotodinámica (TFD) es un tratamiento que entra en la categoría de “tratamientos dirigidos al campo”. En palabras sencillas, la TFD utiliza un medicamento que se aplica sobre la piel y que se activa al exponerse a una luz especial, ayudando a destruir las células dañadas en toda la zona, no solo en las lesiones evidentes.

El Dr. Bhatia describe la TFD como “probablemente el agente de quimioprevención más eficaz que tenemos”, lo que significa que es una de las mejores opciones que la dermatología ofrece actualmente para prevenir nuevos cambios cancerosos en una zona dañada por el sol. Señala que no existen medicamentos aprobados por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.) específicamente indicados para prevenir cánceres de piel, y que el interés en tomar retinoides sistémicos (medicamentos orales tipo vitamina A) ha disminuido.

Como la TFD trata toda la zona de piel dañada, puede reducir la probabilidad de que aparezcan nuevas queratosis actínicas o cánceres de piel en esa área. Por eso es una opción útil para personas con mucho daño solar o con antecedentes de estas lesiones.

Buenos resultados estéticos — especialmente en cara y manos

La TFD suele aportar beneficios estéticos además de tratar las manchas precancerosas o cancerosas.

Muchas personas notan mejoras en la piel alrededor: menos tono apagado, menos arrugas finas y un color más uniforme (menos discromías, es decir, manchas con pigmentación irregular). Esto puede ser especialmente útil en zonas sensibles desde el punto de vista estético, como la cara, el pecho o el dorso de las manos.

Tanto la luz roja como la azul utilizadas en la TFD pueden ofrecer beneficios estéticos similares. Esto contrasta con tratamientos como la crioterapia (congelación), que tienen un mayor riesgo de dejar zonas con cambios en la pigmentación.

Para quienes están cansados de cirugías repetidas o para tumores en zonas donde la apariencia importa, la TFD ofrece la posibilidad de ser “un poco más conservadores, pero también tratar a fondo” la piel dañada, como dice el Dr. Bhatia.

Completar el enfoque: tratamiento del campo más buen cuidado de la piel

El Dr. Bhatia considera que el tratamiento dirigido al campo no es opcional, sino parte de un cuidado completo. Tratar solo la mancha visible sin atender la piel dañada alrededor puede dejar la enfermedad oculta sin tratar.

Además de la TFD, existen estrategias complementarias que ayudan a mantener la piel más sana y a reducir el riesgo futuro. Entre ellas están:

  • Serums tópicos con retinoides (cremas o serums con ingredientes tipo vitamina A) para favorecer la renovación celular.
  • Extracto de Polypodium leucotomos, un suplemento oral de origen vegetal que algunas personas usan para reforzar la protección solar.
  • Protección solar constante: usar protector solar, ropa protectora y evitar las horas de sol más intenso es fundamental para proteger los resultados y limitar nuevos daños.

Aun con estas opciones, la TFD sigue siendo una herramienta fundamental para tratar toda una zona de piel dañada por el sol, no solo manchas aisladas.

Cuándo acudir al médico

Programe una visita con un dermatólogo si nota:

  • una mancha nueva o que cambia, que esté escamosa, con costras, sangrante o que no cicatrice;
  • grupos de manchas ásperas y escamosas (posibles queratosis actínicas);
  • varias manchas en la misma zona tras años de exposición solar.

Mencione las opciones de tratamiento dirigido al campo si tiene antecedentes de daño solar o lesiones repetidas. Pregunte sobre los riesgos y beneficios de la TFD y otros tratamientos para que pueda elegir lo que mejor se adapte a sus objetivos y estilo de vida.

Aviso legal

Este artículo es solo para información general y no sustituye el consejo médico. Hable con un dermatólogo sobre lo que es mejor para su piel.

Fuentes

  1. Entrevista con Neal Bhatia, MD, director de dermatología clínica en Therapeutics Clinical Research (episodio Expert Perspectives)
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