Eczema: trastorno inflamatorio crónico de la piel con diversas formas clínicas
Descripción general
El eczema es una afección cutánea inflamatoria no infecciosa caracterizada por picazón intensa, enrojecimiento, descamación y erupciones polimórficas, que pueden aparecer en forma de vesículas, costras o placas liquenificadas. El eczema puede presentarse en formas agudas o crónicas y a menudo sigue un curso cíclico con exacerbaciones estacionales, empeorando en los meses fríos y mejorando en las estaciones cálidas.
Esta afección afecta a personas de todas las edades y no se transmite por contacto. Puede desarrollarse debido a una combinación de factores genéticos, inmunitarios, ambientales y relacionados con el estilo de vida.
El eccema es uno de los motivos más frecuentes de consulta dermatológica en todo el mundo.
Etiología y factores de riesgo
El desarrollo del eccema es multifactorial. A menudo se asocia a una tendencia hereditaria a desarrollar reacciones de hipersensibilidad (atopia), pero también puede desencadenarse por irritantes externos, enfermedades internas o una desregulación inmunitaria.
Causas primarias:
- Predisposición genética (por ejemplo, antecedentes familiares de eccema, asma o alergias);
- Alteración de la función barrera de la piel;
- Disfunción de la respuesta inmunitaria y vías inflamatorias hiperactivas.
Factores secundarios/externos que contribuyen a su aparición:
- Estrés crónico y sobrecarga emocional;
- Trastornos endocrinos o gastrointestinales;
- Disminución de la inmunidad;
- Hiperhidrosis (sudoración excesiva);
- Venas varicosas y trastornos circulatorios;
- Infecciones crónicas o desequilibrios microbianos;
- Exposición a productos químicos domésticos, perfumes, cosméticos o agentes tópicos inadecuados.
Clasificación clínica del eccema
El eczema se clasifica en varios tipos según su etiología, características clínicas y localización. Cada forma tiene sus propios desencadenantes y patrón de progresión. Los tipos clínicos más comunes son:
- Eczema verdadero (idiopático)
- Eczema seborreico
- Eczema dishidrótico
- Eczema microbiano
- Eczema hipostático (varicoso)
- Eczema ocupacional
- Eczema infantil (infantil)
Eczema verdadero (idiopático)
- Se caracteriza por lesiones inflamatorias simétricas con bordes indistintos;
- Se manifiesta mediante vesículas, exudación serosa, erosiones, costras y descamación;
- Es típico que se produzca picor intenso y ardor;
- A menudo comienza en la cara y las manos y se extiende a otras zonas del cuerpo con el tiempo;
- En las formas crónicas, la piel se engrosa, se liquenifica y se agrieta.
Eccema seborreico
- Se presenta en personas con piel grasa y glándulas sebáceas hiperactivas;
- Afecta principalmente al cuero cabelludo, detrás de las orejas, la cara (pliegues nasolabiales), el cuello y la parte superior del tórax;
- Las lesiones se presentan como nódulos amarillentos-rosados, costras y descamación grasa sobre piel eritematosa;
- El cuero cabelludo puede presentar cabello pegajoso con exudado y costras grasas;
- A menudo se presenta picazón, especialmente en los pliegues del cuerpo.
Eccema dishidrótico
- Afecta principalmente a las palmas de las manos, las plantas de los pies y la cara lateral de los dedos;
- Se desencadena por reacciones alérgicas, estrés emocional o factores estacionales (primavera/verano);
- Pequeñas vesículas transparentes profundas que evolucionan hacia erosiones con descamación y molestias;
- Los brotes pueden ir acompañados de ardor y dolor;
- Afecta principalmente a adultos menores de 40 años, aunque es poco frecuente en niños.
Eczema numular (discoide)
- Se caracteriza por placas redondas u ovaladas que se asemejan a monedas (de ahí el término «numular»);
- Las lesiones pueden ser exudativas o secas y suelen picor intenso;
- Afecta comúnmente a las espinillas, los antebrazos y el dorso de las manos;
- A menudo provocado por piel seca, picaduras de insectos, alergia al níquel, mala circulación;
- Se observa con mayor frecuencia en hombres, especialmente en personas de mediana edad y ancianos.
Eczema microbiano
- Se produce cuando la piel se vuelve hipersensible a los antígenos microbianos (por ejemplo, estafilococos, estreptococos);
- A menudo aparece alrededor de heridas crónicas, úlceras o varices;
- Las lesiones tienen bordes claros, costras purulentas y zonas húmedas subyacentes;
- El picor es intenso y las lesiones pueden extenderse si no se tratan;
- Puede acompañar a afecciones sistémicas como disfunciones inmunitarias o endocrinas.
Eczema hipostático (varicoso)
- Asociado a insuficiencia venosa, varices, insuficiencia cardíaca o renal, obesidad o diabetes;
- Afecta principalmente a la parte inferior de las piernas y los tobillos;
- Los pacientes experimentan pesadez, dolor, hinchazón y enrojecimiento;
- Se forman costras seropurulentas sobre la piel inflamada y edematosa;
- A menudo se complica con infecciones secundarias o ulceración.
Diagnóstico
El eczema suele diagnosticarse clínicamente por un dermatólogo. En casos complejos o formas crónicas, las pruebas adicionales ayudan a identificar los desencadenantes y descartar otras afecciones cutáneas.
Los métodos de diagnóstico incluyen:
- Examen clínico: patrón, distribución e historial de los síntomas;
- Pruebas de alergia: Pruebas cutáneas o de parche para detectar alérgenos de contacto o desencadenantes atópicos.
- Análisis de sangre: IgE total y específica, recuento de eosinófilos, marcadores inflamatorios.
- Análisis microscópico: Prueba de KOH para descartar infección fúngica.
- Raspados y cultivos cutáneos: en casos de sospecha de eccema microbiano;
- Biopsia: en casos dudosos para distinguir entre psoriasis, linfoma cutáneo o dermatitis herpetiforme.
Diagnóstico diferencial
Entre las afecciones que pueden parecerse al eccema se incluyen:
- Dermatitis alérgica por contacto;
- Dermatitis atópica;
- Psoriasis (especialmente en formas inversas o gutatinas);
- Dermatitis seborreica;
- Sarna o infecciones fúngicas (tiña);
- Reacciones a medicamentos (toxicodermia);
- Pioderma e impétigo (especialmente en el eccema microbiano).
Tratamiento
El tratamiento del eccema consiste en un enfoque integral centrado en el control de la inflamación, el alivio del picor, la restauración de la barrera cutánea y la evitación de los factores desencadenantes. Un dermatólogo proporciona un plan de tratamiento personalizado en función del tipo y la gravedad.
Principios básicos del tratamiento:
- Tratamiento tópico: corticosteroides, inhibidores de la calcineurina, soluciones antisépticas, hidratantes;
- Tratamiento sistémico (si está indicado): antihistamínicos, antibióticos (para infecciones secundarias), corticosteroides, inmunosupresores (en eccemas crónicos graves);
- Fisioterapia: Terapia UV, baños con antisépticos, terapia con ozono en casos seleccionados;
- Identificación y eliminación de los desencadenantes: Evitar los alérgenos, apoyo psicológico, tratar las enfermedades subyacentes (por ejemplo, varices, trastornos digestivos);
- Dieta y estilo de vida: dieta hipoalergénica, ropa que no irrita la piel, hidratación adecuada, hidratación regular;
- Uso racional de cosméticos médicos: limpiadores con pH equilibrado, emolientes sin fragancias, cremas reparadoras de la barrera cutánea.
Prevención
Aunque el eccema no siempre se puede prevenir, se puede minimizar su recurrencia y exacerbación mediante:
- Mantener una rutina regular de cuidado de la piel e hidratarla a diario;
- Utilizar productos de cuidado personal hipoalergénicos y no irritantes;
- Proteger la piel de traumatismos, lavados excesivos y condiciones ambientales extremas;
- Evitar los alérgenos y desencadenantes conocidos identificados mediante pruebas diagnósticas.
- Controlar las comorbilidades, como el estrés, los trastornos gastrointestinales, el desequilibrio hormonal y las infecciones crónicas.
- Llevar ropa de algodón y evitar los materiales sintéticos o de lana en contacto directo con la piel.
- Limitar las duchas con agua caliente y utilizar limpiadores suaves.
- Acudir al dermatólogo a tiempo si aparecen síntomas nuevos o se agravan los existentes.
Conclusión
El eccema es un grupo heterogéneo de enfermedades inflamatorias de la piel con etiología y manifestaciones variables. Aunque a menudo es crónico y propenso a las recaídas, la mayoría de las formas se pueden controlar con atención individualizada, intervención temprana y cuidado continuo de la piel. Con la educación del paciente, la evitación de los factores desencadenantes y el apoyo dermatológico adecuado, las personas con eccema pueden lograr un control a largo plazo y una mejor calidad de vida.