Nevus acral (CIE-10: D22) ⚠️

Nevo acral

El nevo acral (también conocido como nevo benigno de las palmas y las plantas, nevo pigmentado de las palmas y las plantas) es un crecimiento benigno de la piel que suele aparecer en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Este tipo de nevo puede ser adquirido o congénito, pero es raro que una misma persona tenga múltiples nevos acrales.
Los nevos acrales constituyen aproximadamente el 5 % de todos los nevos pigmentados.

Factores predisponentes

La causa exacta de los nevos acrales no se conoce del todo, pero hay factores que pueden contribuir a su desarrollo o aumentar el riesgo de neoplasias:

  • Factor genético: La aparición de nevos acrales puede depender de la predisposición genética.
  • Radiación ultravioleta: Tanto la luz solar artificial como la natural pueden estimular el rápido crecimiento de las células del nevo y aumentar la producción de melanina, lo que provoca el oscurecimiento del nevo.
  • Cambios hormonales: Las fluctuaciones hormonales, especialmente las relacionadas con las hormonas sexuales, las hormonas tiroideas y las hormonas suprarrenales, pueden afectar a la aparición de nuevos nevos o provocar el crecimiento de los ya existentes.
  • Radiación ionizante, infecciones virales y traumatismos: Estos factores también pueden provocar la aparición o el crecimiento de nevos acrales.

Diagnóstico

El diagnóstico de los nevos acrales se realiza mediante un examen clínico, que incluye una exploración física rutinaria del nevo y una dermatoscopia. Si se sospecha malignidad, se puede realizar una biopsia.

Síntomas

Los nevos acrales se encuentran en la piel de las palmas de las manos y las plantas de los pies. A la vista, un nevo acral se presenta como una protuberancia pigmentada, normalmente simétrica (ovalada o redonda). Los bordes suelen ser irregulares debido al patrón natural de la piel de las palmas y las plantas. La textura del nevo es igual a la de la piel circundante o ligeramente rugosa.

El color de los nevos acrales varía de amarillo-marrón a marrón oscuro (casi negro), con el pigmento distribuido uniformemente. A veces, la intensidad del color disminuye gradualmente desde el centro hacia los bordes externos.

El tamaño de los nevos acrales no suele superar los 10 mm, y en la mayoría de los casos oscila entre 3 y 5 mm. A la palpación, la consistencia es similar a la de la piel normal y no se aprecian sensaciones subjetivas.

Descripción dermatoscópica

En la dermatoscopia, un nevo acral presenta las siguientes características:

  • Estructura paralela: linealidad del patrón debido a la estructura única de la piel de las palmas y las plantas.
  • Acumulación de pigmento: El pigmento aparece concentrado en los surcos de la piel.
  • Válvulas más claras: Las áreas elevadas (válvulas) son más claras que los surcos.
  • Válvulas más anchas: Las áreas elevadas son más anchas que los surcos.
  • Aperturas visibles de los conductos: Aparecen pequeños puntos blancos en la parte superior de las escamas, que son las aberturas de las glándulas sudoríparas.
  • Patrón regular: Hay una disposición uniforme de los surcos, las escamas y las aberturas de los conductos.

Diagnóstico diferencial

Los nevos acrales deben diferenciarse de las siguientes lesiones pigmentadas:

  • Hematoma subcorneal
  • Contaminación cutánea
  • Nevo displásico
  • Melanoma

Riesgos

Los nevos acrales son generalmente inofensivos y no aumentan el riesgo de melanoma. En ausencia de factores externos como traumatismos, luz ultravioleta o radiación ionizante, el riesgo de transformación maligna es bajo y similar al de la piel sin cambios. Sin embargo, los cambios en la apariencia o la aparición de molestias pueden indicar la posibilidad de malignidad.

Aunque los nevos acrales suelen ser benignos, su aspecto (pigmentación irregular, bordes irregulares y estructuras unidas) puede parecerse en ocasiones al del melanoma, en particular al del melanoma lentiginoso acral. Por lo tanto, los nevos acrales recién detectados deben vigilarse de cerca para evitar pasar por alto una forma temprana de melanoma.

Tratamiento

Si no hay factores externos que afecten al nevo acral y no se observan cambios en su aspecto o en las sensaciones subjetivas, suele ser suficiente con un autocontrol periódico (o un control por parte de otras personas en las zonas de difícil acceso). Esto debe hacerse al menos una vez al año. Sin embargo, si el nevo sufre algún traumatismo, una exposición excesiva a los rayos UV o a la radiación ionizante, o si se produce algún cambio en su aspecto o molestias, se recomienda acudir a un dermatólogo o un oncólogo.

El especialista evaluará si es necesario un control continuo o si se debe extirpar el nevo. Los nevos que están constantemente irritados por la ropa, las joyas o la profesión también pueden necesitar ser extirpados.

La documentación fotográfica del nevo puede ser muy útil para futuras comparaciones, ya que permite detectar incluso los cambios más pequeños. Además, la creación de un mapa de neoplasias cutáneas puede simplificar el control continuo y la identificación de crecimientos nuevos o alterados.

Tratamiento

El tratamiento de los nevos pigmentados acrales es puramente quirúrgico, utilizando métodos como la escisión clásica, la electrocirugía o la radiocirugía, seguidos de un examen histológico.

No se recomiendan los métodos destructivos, como la eliminación con láser o la criocirugía, para tratar los nevos acrales.

Prevención

La prevención de la formación de nevos y su transformación maligna implica un cuidado suave de la piel:

  • Limitar la exposición a los rayos UV (evitar las camas solares y el bronceado excesivo).
  • Usar protector solar durante las horas de mayor intensidad solar.
  • Evitar los traumatismos cutáneos crónicos.
  • Minimizar o eliminar la exposición a la radiación ionizante y los riesgos en el lugar de trabajo.
  • Seguir los protocolos de seguridad al manipular agentes nocivos para la piel.
  • Mantener una higiene personal adecuada y estar atento a los cambios en la piel.

Las revisiones periódicas de los nevos acrales, la consulta oportuna con un especialista cuando se producen cambios y la extirpación de los nevos potencialmente peligrosos son esenciales para mantener la salud de la piel.